Publicado: marzo 15, 2020
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  • Novela de espionaje y de guerra que presenta personajes complejos y equívocos que actúan de forma agobiada en un escenario, la ocupación nacionalsocialista, donde no semeja posible la clemencia. 3 agentes secretos son entrenados en Estados Unidos; el temperamental Dick Colton, el impetuoso Silas Waverton y el cerebral Gerard Fletcher. Su misión es introducirse en la Austria ocupada y establecer nudos de cooperación con la resistencia que dirige Liuda Goldberg. Para esto cada uno de ellos de ellos emprende un viaje a solas hasta Salzburgo donde aguardan establecer contacto; lo que no saben los jefes de los servicios secretos americanos es que Gerard Fletcher, enamorado de la definitiva y turbadora Kyra Bauner, es un traidor al servicio de los nazis. El viaje de Colton hasta Austria —por las montañas, esquiando— es parcialmente fácil mientras que el viaje de Waverton en tren es muy accidentado; detenido al lado de un sacerdote por estimar proteger a una preciosa judía, consigue escapar con ella tras matar a sus raptores. La preciosa resulta ser Lidia Schardingbruck, condesa y símbolo de la resistencia. Los 3 americanos llegan a Salzburg y entran en contacto con el jefe de las juventudes nazis austriacas, Franz Garsten, que resulta ser un incrédulo nacionalsocialista resuelto a traicionar la causa por la que ha matado y asesinado, asqueado de tanta barbarie. El hecho de que un cabecilla nacionalsocialista sea un traidor y de que un espía americano lo sea asimismo produce una serie de situaciones complejas —persecuciones, delaciones, traiciones— puesto que «todo resulta bastante difícil en esta tierra Goldberg. Absolutamente nadie es lo que semeja ser». El contacto con los nazis descubre su reino de terror y corrupción mas el contacto con los resistentes y su cabecilla Goldberg prueba asimismo su profunda degeneración ética. La acción acaba en el castillo de la condesa donde Colton, disfrazado de jardinero, va a matar a Fletcher y a Kyra y donde la condesa, tras ser detenida, va a ser liberada por un Waverton poco a poco más enamorado; de este modo va a poder acudir a la voladura de su castillo —repleto de nazis— a mano de un Fletcher que decide sacrificarse para expiar sus pecados. La novela tiene un singular epílogo que nos cuenta el retorno de Waverton —acompañado de Lidia, su prometida— y de Colton a los E.U.. Son torpedeados por navíos nazis y llegan a Nueva Orleáns; allá descubren horribles enfrentamientos sociales, raciales y el imperio de la criminalidad. Ante esa descomposición que les circunda Colton siempre y en toda circunstancia elabora la oración irónica: Paz, armonía y buena voluntad. Al final Colton vuelve a Europa como espía y Lydia y Waverton se casan al paso que escriben documentales denunciando la barbarie nacionalsocialista. La presencia de Austria como escenario y los incesantes recorridos por las cloacas y canales subterráneos de Salzburgo hacen presumible una repercusión de El tercer hombre (mil novecientos cuarenta y nueve) de Carol Reed; de igual forma, toda la novela está empapada de un cinismo y desesperación que asimismo evocan la insigne película. En la novela los nazis aparecen como malvados y horribles mas los «héroes» resistentes se muestran degradados: son violentos, inmisericordes, horribles, llegando aun a proteger el canibalismo como arma para hundir al contrincante. A nivel estructural la novela se empieza con un genial y vibrante capítulo de acción donde solo al final descubrimos que nos hallamos frente a un ejercicio de adiestramiento. Ya en el desarrollo de la novela episodios como «Tres viajeros», que describe el viaje en tren de Silas Waverton, el sacerdote italiano y Lidia, se nos muestran como verdaderas perlas narrativas. Y salpicando toda la historia, el estilo acertado y preciso de Debry: «Dick Colton dio vuelta al conmutador, tras envolver el impermeable. A pesar de su sangre fría y dureza, le era inaguantable la visión de la mujer fallecida, sentada, como un ídolo maligno, con el cadáver de Gerard Fletcher rendido a sus rodillas»

    Valses tétricos es un libro que merece ser leído, ya que es excelente, fue escrito por Peter Debry.

    Valses tétricos | Peter Debry

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